Guayaquil y el virus de la Irresponsabilidad.
- Michael Maldonado

- 12 abr 2020
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 25 abr 2020
Juan se despierta en la mañana con el solazo en la cara y la típica leona matutina de un buen sábado, decide acercarse a la tienda y fiar una cola de tres litros y unos verdes para hacerse unos bolones con queso y chicharrón, así su familia y el puedan comer. Le explica a María (la tiendera) su situación económica actual sacando sus dotes de actor y sentimiento digno de un poeta. María accede a darle los víveres, Juan se marcha muy agradecido y prometiendo que mañana sin falta volverá. Acto seguido Juan nunca vuelve. Le parece irrelevante volver, a la final son unas “cositas insignificantes”. María termina pagando al proveedor por esos productos que ella nunca pudo vender o si quiera consumir.
¿Qué es la responsabilidad? Se dice que es la habilidad de ser responsable. La palabra responsable proviene del latín: responderé que significa responder entonces seria justo definir la responsabilidad como la habilidad de obligarse a responder por algo o alguien. Considero que cada persona esta exactamente donde su nivel de responsabilidad se lo ha permitido estar, intentaré explicarme con un ejemplo: En el campo que me manejo como Odontólogo, en esta cuarentena he recibido un sin numero de llamadas de pacientes con emergencias, muchos de ellos inclusive conocidos y amigos. El 90% son casos de caries descuidadas o cavidades expuestas. La evolución de una caries no sucede de la noche a la mañana, toma mucho tiempo (meses hasta años) para que un cuadro que es clínicamente perceptible por el mismo paciente se convierta en un caso agudo y doloroso. Me llaman a contarme que no soportan un segundo más con el dolor de muela y me ha tocado tele - medicarlos en la gran mayoría para así salvaguardar la salud de ellos, la demás gente y la mía. Aun así, me he visto en la necesidad de atender a un par ya que humanamente era lo correcto de hacer. Cuando me toca atenderlos les digo: ¡broder me has visto subir imágenes, vídeos sobre mi trabajo casi a diario durante años, yo siempre he estado aquí! por qué esperaste hasta estas instancias? ¿Entonces en este caso quien es María y quien es el Juan? ¿Quién termina pagando la factura final de la irresponsabilidad?
Tengo personas muy cercanas a mi que su trabajo por uno u otro motivo no ha podido parar en este casi mes de cuarentena, médicos, repartidores y personal en la industria alimenticia, muchos de ellos tienen familiares y niños en casa y durante toda esta época no se han contagiado. El COVID19 siendo un virus altamente contagioso, no deja de ser un virus que con los cuidados indicados no debería propagarse como ha sucedido hasta ahora en la ciudad.
Existimos en un circuito cerrado, interconectado en todos los aspectos, en el cual a diario TODOS cumplimos el papel de una María o de un Juan. Cada situación que realizamos desde más peregrina que parezca tiene una implicación. Tomemos lo necesidad más básica que es comer: ¿Cuánto viene viajando este alimento para llegar a mi mesa? ¿Que ingresara a mi organismo? ¿Existe crueldad en alguno de estos procesos (sea animal, explotación humana etc.)? ¿Me hará bien y ese sentimiento de bienestar afectara a los que me rodean? ¿Mejorara mi salud? ¿realmente necesito este producto? ¿Qué haré con la basura que generen mis compras? ….. y podría seguir haciéndome miles de preguntas de esta índole en todos los aspectos de mi día a día.
Vivimos en una sociedad donde se aplaude el individualismo, nos metemos en la cola, pitamos indiscriminadamente, irrespetamos propiedades públicas o privadas y hemos convertido a Guayaquil en una selva en el que el león más vivo es el que gana, somos la sociedad del yo voy primero, aplaudimos al sabido y sentenciamos al "cojudo". Luego tenemos la incógnita de por qué estamos tan afectados. Nos ponemos en el papel de víctima culpando presidentes y al sistema de salud (que no son eficientes, pero nunca hemos sido una Suecia) y no aceptamos la responsabilidad de nuestro actuar. Lo que nos está matando no es el COVID19 eso solamente es el instrumento, el verdadero asesino es el Virus de la irresponsabilidad. Virus con el cual hemos crecido, lo hemos tenido de cerca siempre y lo hemos ignorado, hemos creado anticuerpos contra el mismo el cual ya ni nos inmuta. Esto nos ha causado ceguera tipo cataratas que no nos permite ver que nuestros actos individuales afectan al resto de la sociedad. Nos arrodillamos y golpeamos el pecho los Domingos y NO recordamos la ley de oro de la convivencia humana: ¨ No hagas a otro lo que no quisieras que te hagan a ti¨ En el momento que esta ceguera de ignorancia se quita, solo ahí podemos ver con mas claridad las luces de la empatía. Esta realidad nos hace mucho mas daño de lo que habíamos pensado, en momentos como los actuales se refleja su verdadero potencial de desastre. Y nos miramos y nos escudamos y nos repetimos los unos a los otros: ¡es cultural, es que así somos! Entonces pregunto: ¿quién crea una cultura? ¿No es la propia gente? ¡Entonces lamentablemente eso nos convierte en cómplices a ti que lees esto y a mí! Esto nos ha dirigido hacia una inmensa pobreza mental. De esa que no se representa solo con el signo de dólar si no mas bien con una carita triste ya que da rotunda tristeza.
Entonces María después de meses se resigna a que Juan no le pagará jamás, entonces se lo topa por la calle, Juan se le sonríe pícaramente a Maria y le pregunta: -Oye María a la final tu terminaste pagando por lo que YO me comí ¿te hago la factura final o con datos?





Comentarios