¡No estamos tan mal!
- Michael Maldonado

- 13 sept 2018
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 25 abr 2020
Esta tarde conversaba con un pana el cual interesado por mi viaje me preguntaba sobre cómo resumiría mi experiencia en la India. Es complejo explicarlo. La India fue nuestro primer destino en Asia y fue sin lugar a duda el país más fuerte de todos los que visitamos en todos los sentidos de la palabra. Es un país muy bello, realmente sobre poblado y SUPER distinto al nuestro. Lleno de una espiritualidad que parecería difícil de creer.En India todo funciona diferente, y bueno ¡SI! si es verdad existe mucha pobreza.
Era duro pasar por lugares en los cuales había gente literalmente rogando por un puñado de comida, muchos decían: no nos de dinero, ¡denos comida! (NO MONEY, FOOD). Nunca faltaban los timos y sobre todo la gente buena. No es el país que más me gustó, pero si del que más aprendí.
Para esto mi pana dice: ¡mueve cuenta rápido que pareces pelada! Pues basado a su constante apuro se lo resumí así:
Si el mundo fuera un juego de cartas en el cual Dios baraja,y los países juegan, pues a la India en esa repartición le toco las cartas turras, mientras a otros países se sientan a esperar tranquilos fumando un tabaco esperando por su turno, a India le toca pensar como jugársela y claro dice: Yo juego, ¡Yo aun juego! ¡Ellos siguen jugando arrechos!
Es tan duro ver que en este lado del Mundo (América y Europa) una de las causas mayores de muerte sea la obesidad y sus derivados por excesos de consumo. Mientras existen países donde la gente se está muriendo de hambre. ¡Acá necesitamos de dietas y gimnasio para bajarle a esos excesos diarios o la típica pastillita que promete bajarte los depósitos de grasas abdominales, provocados por ese rico banquete y las chelas de la semana pasada. Pero olvidamos que existe un sin número de personas a las cuales les resulta incierto si comerán ese día o no!
No sé si cuando la gente dice que va a India encontrarse a ellos mismos es de esto de que hablan, pues la verdad no lo sé, no creo que me haya encontrado en lo absoluto, de hecho, India me golpeó duro en mis egos, mis ánimos y nivel de tolerancia, me los subía y bajaba. Entonces mas bien me perdía yo mismo (o quien siempre he pensado que soy). En otras palabras: jodiendo me jodí.
Regreso al Ecuador como el mismo pendejo de siempre, pero seguramente más agradecido. Es que a la final no estamos tan mal, la gente debería ir por las calles brincando y dando saltos de alegría por lo que tenemos, es que no estamos tan mal, es que no se está tan mal.





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