Tus hijos no te pertenecen.
- Michael Maldonado

- 30 may 2020
- 9 Min. de lectura
Actualizado: 31 may 2020
Tengo treinta y cuatro años, no he querido ser padre. Aunque me gustan los animales,no tengo mascotas, ya que es muy poco el tiempo que paso en casa. Mis sobrinas (ya mayores de edad), las cuales amo y siento que me aman, no se criaron cerca mío.
La única y última vez que he tenido que cuidar de un menor fue hace un par de meses que mi cuñada y mi hermano, dejaron a mi sobrino de tres años, por dos horas. Mi sobrino y yo, miramos juntos vídeos de Pocoyó sentados en el mueble de mi sala. Todo iba perfecto hasta que él dice: ¡TÍO QUIERO HACER CACA! Yo sin saber que hacer lo llevo al baño, me quedo parado con un pie afuera y otro adentro, el cómo buen niño sincero y puro, me empuja y me cierra la puerta. Yo dudoso de cómo actuar me alejo unos pasos y pensando en ya irme, escucho que grita: ¡TÍO YA ESTÁ! Entonces me acerco y veo a mi sobrino con los pantalones abajo, en ese momento me señala su nalga. No sabía si me indicaba que se la limpie, entonces agarro un pedazo de papel higiénico y yo justo que estaba listo para hacer el trabajo sucio, el me mira como intrigado, capaz diciendo en su cabecita (¿Qué le pasa a éste man?) me arrebata el papel y se limpia la nalga el mismo. En ese momento entré en cuenta que ni siquiera sé cuál es el momento indicado de limpiarle la nalga a un infante.
Las últimas cuatro plantas que me regalaron murieron de forma misteriosa en mi balcón, todas de la misma manera y en tiempo récord.
Por todas estas razones considero soy la persona indicada para darte un consejo de paternidad.
He querido escribir sobre esto desde hace algún tiempo. Para ser franco no sabía por dónde empezar ya que este es uno de los temas más extensos e importantes que considero deberíamos todos sin tapujos tratar.
Comenzaré recordando, que vivimos en una sociedad zombi, en la cual tenemos la tendencia a seguir lo que el resto de personas hacen sin cuestionar lo que hay detrás de cada acto. El tener hijos se ha vuelto un acto más, un acto repetitivo y sin chance a cuestión.
Aquí no daré mi opinión acerca de si ser padre o madre está bien o mal ya que la respuesta a esto no me pertenece. La cual es muy relativa y personal en cada quién. Pero si deseo cuestionar la conciencia que existe detrás de decidir si serlo o no.
Usaré la palabra padre entendiéndose que me refiero a la paternidad, usted aplique; padre o madre de acuerdo a su situación de género.
También le pido que abra su mente y su corazón al leer esto, simplemente déjeme entrar en su cerebro por unos minutos y usted entre en el mío. ¿A la final de eso se trata la lectura, cierto? Permítame cuestionar ciertas creencias hacia la paternidad que tenemos en la actualidad:
Ya es momento de ser padre. ¿Quién determina cuando es el momento indicado de serlo? ¿nuestra familia? ¿La sociedad? ¿la tía aburrida gorda, que casi nunca vemos, a la cual vida no deseamos parecernos jamás? ¿Si existe alguien que pueda o deba decidir cuando es el mejor momento, no deberíamos ser nosotros los indicados en escoger el cuándo y el dónde?
Los hijos te darán una razón para vivir. Esta me encanta debo aceptarlo. ¿Debemos encontrar necesariamente nuestro rol en la vida y propósito por medio de nuestros hijos? en ese caso me sonaría más como a un vacío interno que queremos llenar con la presencia de un ser que lleve nuestro apellido y rasgos. No dudo que el ser padre sea una buena razón para esforzarse cada mañana, pero pregunto: ¿es la única forma que tiene un humano para sentirse pleno y luchar día a día? no existirán otras alternativas?
¿Quién te cuidará cuando seas viejo? No sabía que criábamos personas para que luego nos cuiden cuando no podamos depender de nosotros mismos o limpiarnos la nalga solos. Entonces el amor "incondicional" el cual profesamos como padres, no lo es tanto, ya que contiene un pequeño contrato no muy claro en el cual se solicita un pago al final. El problema de este "contrato" es que la otra parte que "se compromete" llega a entender esto una vez que ya nació. En todo caso lo entucaste injustamente.
Ser padre es el sentimiento de amor más bello que se pueda experimentar. Este no lo voy a discutir ni un solo segundo, ya que no lo he vivido y en el fondo creo que es cierto. El no ser padre también se puede sentir bien. Entonces, ¿me permitirían también decir?: El no ser padre y poder enfocarme en mí, es el sentimiento más bello que se pueda experimentar. ¿Es permitido decir esto en esta sociedad juzgadora? ¿o me cambio el nombre a Narciso Maldonado de una vez?
Te arrepentirás de no haber tenido hijos. - Esto tampoco lo pienso refutar, solo cuestionar; también se podría uno arrepentir de SI tener hijos, ¿no creen? Especialmente ya que el comentario del posible futuro arrepentimiento viene (generalmente)de una persona que, si ha sido padre, entonces, obviamente tampoco conoce la versión de terminar esta vida sin llegar a ser uno. Tengo amigos y personas cercanas que me han comentado que en cierto grado les gustaría nunca haber sido padres. Y esto no implica necesariamente que no amen a sus hijos.
Este es un tema delicado y trataré de explicarlo un poco más: Leí hace poco un libro llamado madres arrepentidas, en el cual se entrevista de forma anónima muchas madres las cuales sienten arrepentimiento de haber llegado a tener hijos. Todas explican que este sentimiento es independiente al amor que sienten por sus hijos. Ya que obviamente no los odian, al contrario, los aman como cualquier madre. Pero comentan que les encantaría que esa relación que tienen con ellos, fuera desde otro punto, como por ejemplo ser tías o amigas de sus hijos y la responsabilidad que les tocó acatar no haberla tenido por lo menos, en las instancias que sucedieron. No se arrepienten de que ese ser exista, generalmente se arrepienten de lo duro que se les hizo lidiar con el despojo de ellas mismas y sueños personales, para cuidar de una persona, que ahora obviamente aman con su alma.
Si es usted padre, puede que esta realidad no resuene con usted, solo pretendo hacer hincapié en el hecho de que no podemos generalizar que TODO el mundo se arrepentirá de no ser padre. Ya que está documentado que existe un grupo de personas a las cuales les sucede todo lo contrario.
Nunca estamos listos para ser padres. ¡Por favor! Dejemos de repetir como loros lo que hemos escuchado. Tal vez, nunca se está preparado para ser un padre perfecto. Igual definamos perfección ¿perfecto para los ojos de quién? ¿basado a el concepto de quién?. Lo que si podemos estar es pre-parados para tratar de aportar lo mejor para nuestros hijos. Para esto puedes equiparte de muchas herramientas útiles que pueden servir para tu bienestar y la del ser que está por venir. Pienso que esta preparación debe darse de manera, psíquica, moral, emocional y aunque no nos guste aceptarlo, pero muy importante: económica. (Si mi querido amigo hippie comedor de aire y buenas vibras, económica también).
Entonces si estás pensando en ser padre, creo que debes considerar el hecho de comenzar a enfocarte en ti para poder transmitir a este ser la esencia más sana tuya. Y ojo que los niños aprenden con el ejemplo.
También puede ser el caso del huevo o la gallina, siendo que primero traigas tu hijo al mundo y luego empieces a buscar tu mejora y felicidad, pero basado a lo que he presenciado de cerca, las responsabilidades de crianza son grandes (especialmente si intentas ser un padre responsable) y los días que duran solo veinticuatro horas se reducen de forma inmensa.
¡Así que atento futuro padre! independientemente de la edad que tengas, comienza a trabajar por tus hijos (EN TI) desde ya.
Se dice que las personas que más daño causan a la sociedad; como estafadores, bullís, violadores, ladrones, asesinos, entre otros, vienen de hogares donde hubo carencia de amor, atención y presencia de violencia de una u otra forma. Entonces, si deseas ser padre y eres de las personas que se queja que la sociedad esta jodida, es tu responsabilidad criar hijos conscientemente y no traer más trauma y dolor a este planeta.
Entiendo que esto no garantiza la creación de seres super poderosos perfectos, pero en este punto hablo de no traer, gente potencialmente dañina para su entorno.
Si eres mujer, en tus veintes, o treintas y deseas en algún momento ser madre, tengamos en cuenta que ustedes cuentan con su reloj biológico en relación a la maternidad y que antes de que llegues a desesperarte cuando el reloj comience a hacer tic tac, agarrando al primer pendejo que te ayude a copular para así ser madre, Empieza conociéndote, trabajándote desde ya. De una forma responsable (No vaya a salir una bendición antes de tiempo) anda conociendo personas y prospectos, ya que así podrás llenarte de una idea de qué tipo de ser es el indicado para ayudarte en la crianza de tus hijos por venir. Haciéndote la idea que aun y sí no llegas a vivir con él para siempre, este se convertirá en el padre de tus hijos por el resto de sus vidas y la tuya, así que tendrás que lidiar con ese broder por un largo tiempo.
Creo que estaremos de acuerdo que ningún padre desea el mal para sus hijos, al contrario, siempre sueñan con lo mejor para ellos. Pero esa definición de lo que es mejor o peor se trata muchas veces de conceptos de su propio ego, traumas y vivencias transmitido de forma directa a sus crías en forma de consejos u órdenes. Entonces no sería desquiciado decir que, en ciertos casos, podrían ser los propios padres la mayor traba para el crecimiento y desarrollo personal de los hijos. Y todo esto obviamente sucede como diría un viejo filosofo mexicano: "Sin querer queriendo".
Si ya eres padre te recuerdo algo, y espero no ser entrometido con lo que voy a decir, pero si saben cómo me pongo, ¿para qué me invitan?:
Tus hijos no te pertenecen, ELLOS NO SON TUYOS. Ellos son de ellos mismos. Lo que es tuyo es la responsabilidad de criarlos de forma consciente, guiarlos (hasta cierto punto) y cuidarlos. Eso no lo digo yo, lo dice la ley.
La ley dictamina la demanda por falta de alimentos, pero no existe la demanda por falta de tiempo.
¿Qué tal con el tiempo no otorgado a tus hijos? ¿es suficiente el cálculo monetario que se genera para que mensualmente puedas alimentarlos? Y si nuestra posesión más preciada es exactamente nuestro tiempo. ¿No es lo que más se debería exigir, inclusive de una forma legal?
Si eres padre y estas en la situación de la manutención mensual y te duele, ¡pues qué pena mi pana!, cumple con tus obligaciones. Si estás chiro declárate banca rota pero no te declares banca rota en TIEMPO, eso no te cuesta nada y seguramente vale muchísimo más que tus puercos dólares dados con mala gana a final del mes.
Si eres madre y no dejas ver a tus hijos porque estás "resentidita” ¡loca, busca terapia! Que le estás robando a tus hijos la oportunidad de compartir con su padre. (Aquí no incluyo obviamente a los padres con problemas psicológicos que en vez de una buena influencia podrían causar un daño y esto creo que lo define una corte)
Si eres hijo y estas resentido con tus padres, recuerda que, así como tú no les perteneces ya que eres un ser independiente, ellos tampoco te pertenecen a ti. Bájate de la nube princeso o princesa que ellos tampoco te deben nada. El regalo de la vida es ya suficiente, y si acaso existió ineptitud al momento de criarte no los juzgues, seguro hicieron lo mejor que pudieron con eso que tenían en su corazón, mente y bolsillo en ese momento.
La gente está en la etapa de vida y procesos que les ha tocado estar, basado a sus también experiencias, traumas y mierdas vividas. ¿Cuánto tiempo más vas a seguir resentido? afloja las nalgas y deja salir ese pedo, que solo te está haciendo daño a ti.
Comencé escribiendo que era la persona indicada para hablar de este tema, aunque hubo una pizca de sarcasmo. Acá te explico por qué lo soy, desde un punto de vista más analítico:
Considero que no siento el más mínimo apego hacia la idea de ser padre o no. Me importa muy poco serlo, basado a lo que seguramente has podido percibir en mis conceptos, me inclino más hacia nunca tener hijos. Pero eso lo escribo hoy y recuerde que soy muy contradictorio y cambiante.
Si en algún momento llegaría a ser padre, desearía que mis hijos lean esto y sepan que ellos no me deben nada, N-A-D-A que los quiero libres mis socios, así como lo son en este momento que existen como espermatozoides bailando y brincando dentro de mis bolas.
Que los querré con la inclinación sexual, religiosa, política que mejor se sientan identificados. Que haré lo que esté sanamente en mis manos para guiarlos a que sean ustedes mismos, para que lleguen a convertirse en ese ser único y genuino que están destinados a ser. Que intentaré transmitirle la menor cantidad de mis complejos y mierdas, aunque seguramente a causa de mi ego y apegos, de vez en cuando falle en el intento. También dejaría ir la idea poco lógica y egocéntrica de llegar a ser un “buen padre” y me enfocaría tan solo en SER padre. Ser y estar. Ese titulo pendejo de ser un padre bueno o malo, es muy relativo y depende de la definición de un tercero.
Hablando de espermatozoides, padres e hijos, quería aprovechar en agradecer a Don Marco y a Doña Irma por haber hecho el amor, en lo que calculo debe haber sido a finales del mes de octubre del año 1984. Gracias por ese acto que terminó dándole vida a este sujeto que se encuentra escribiendo esto. Que, a pesar de sus errores, traumas y problemas personales, supieron llenarme de amor. Que aparte me han dado lo más útil que pueden darte tus padres: La libertad y el respeto a ser YO.
Si esto no lo lee nadie, pero ustedes dos. Habrá valido cada segundo, cada letra, cada respiro.





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