Eres racista, y yo también lo soy.
- Michael Maldonado

- 6 jun 2020
- 5 Min. de lectura
Imaginemos esto: Usted en estos días de cuarentena finalmente decide salir a trotar para bajar esas lonjas ganadas en estos tiempos de poco movimiento. Por su seguridad prefiere hacerlo en la noche, cuando no haya nadie en la calle y así pueda correr sin mascarilla. Baja de su casa, se pone sus audífonos, pone esa canción de Justin Bieber que tanto le gusta (siéntase en confianza que aquí nadie lo va a juzgar) y se echa a correr. En su camino, ya embalado y agarrando aire, se mete en un callejón y ve justo a escasos metros suyo: un hombre alto, de raza negra corriendo hacia usted. Debido a la poca luz no puede distinguir su vestimenta. Entonces usted se dice a sí mismo: ¡Adiós iPhone, al cabo que ya me tocaba comprar otro!
¿Pensaría distinto si en este escenario le cambiamos el físico a el hombre con el que nos encontramos en el callejón?
Pintémoslo ahora de blanco, rubio, gringo. ¿Su reacción de miedo sería distinta?
Pues lamento decirle que los experimentos psicológicos acerca del racismo demuestran que hay una gran posibilidad que SI lo sería. Lamentablemente esto sucedería (y ojalá así sea panita) desde un punto netamente inconsciente.
Aunque usted crea, que todos los actos que realiza suceden por decisión propia, no es así. Dividamos a la mente en dos: En mente consciente y mente inconsciente. La mayor cantidad de elecciones que hacemos suceden desde un punto de vista inconsciente. Es probable que haya escogido: a su pareja, hobbies, amigos, por una razón muy distinta a la que usted cree. Su inconsciente, toma las decisiones reales y le hace creer a la mente consciente que es ella la que las toma. Si la mente es un hogar, digamos que la mente inconsciente es la mujer (que generalmente toma todas las decisiones importantes en casa) y la mente consciente es el hombre (macho el cual le gusta creerse que manda en casa, pero no manda es nada).
Chances hay, que usted haya escogido leer este post porque: le caigo bien, le caigo mal, le atrajo el título del post, no comparte para nada mis puntos de vista, o por puro morbo esté aquí. De una u otra forma es probable que hizo click en este enlace simplemente porque usted "pensó" que quería leer sobre el racismo. ¡Pero mi pana! muy probablemente esa era la última razón por la que lo hizo.
Seguro usted se dirá: ¡pero es que yo no soy racista! ¡yo he leído sobre Martin Luther King y la esclavitud!, ¡tengo un pana que le dicen el negro y al otro el chino! ¡me gusta Michael Jackson (hasta cuando era negro) !, y lloro cuando ponen la canción de Joe Arroyo "no le pegue a la negra".
¡Yo NO!, yo soy DIFERENTE. Yo tengo buen corazón. Soy incapaz de discriminar. ¡Sorry broder! Pero eres racista. Y yo también lo soy.
La forma que vemos nuestro entorno es determinada en gran parte por lo que la sociedad nos hace creer. Desde pequeños.
Pero no se sienta mal, que no es necesariamente su culpa. Vivimos en una sociedad desigual, en la cual SI EXISTEN probabilidades más altas que el negro que venga corriendo SI le vaya a robar en relación a un blanco. Pero no tiene que ver con su color de piel o raza. No es que un poco de pigmentación en su piel debido a su mayor concentración de melanina lo vuelvan más malo o agresivo. La culpa en todo caso sería de la segregación social en la cual han vivido los negros durante todos estos años.
La población afroecuatoriana constituye alrededor de solo el 5%, de la cual cerca del 70% Vive en pobreza o pobreza extrema. Entonces es muy probable que si usted va a un barrio marginal (en Guayaquil: la isla trinitaria, Bastión, Guasmo) sea este el vecindario y el entorno donde se encuentren la mayoría de nuestros negros. Recordemos que si existen pobres es porque existen ricos. Si bien es cierto nuestra población no cuenta con tantos negros, tenemos también a otros grupos discriminados en el Ecuador como: Los indios, cholos y los mulatos. La estupidez humana existe y seguirá existiendo mientras la segregación y esos aires de sentirse superior del “YO soy YO y TU eres TU” continúen
. Sigámonos dividiendo por colores, orientación sexual, estatus social o por el país en que nacimos, y la misma webada seguirá pasando.
Si bien tenemos claro el racismo del blanco hacia el negro, también existe el racismo del negro hacia el blanco, y lo que es peor: del negro hacia el mismo negro. (indio hacia el indio, latino hacia el latino, etc.). Les cuento una historia para explicarme mejor:
En mis veintes viví por algunos años en una ciudad al norte de los Estados Unidos; Cambridge Massachussets, donde la población era mayormente blanca americana. No fue sino hasta mis segundo o tercer año de vivir en esta ciudad que empecé a tener contactos cercanos con latinos como yo. Una tarde con mis nuevos amigos latinos hablábamos de nuestras experiencias con los gringos, y decíamos:
-Bueno Michael la verdad es que TU SABES como tratan a los latinos acá, TU SABES cómo es la cosa del ser diferente.
Y yo les respondía sonriendo:
-Si loco la verdad que yo sé, ¿Nos acogen muy bien no?
Ellos sorprendidos me respondían que sentían que eran discriminados y les sucedía todo lo contrario. Solo frecuentaban bares, personas y lugares latinos. Personalmente llegué a sentir que hasta tenían algún tipo de resentimiento social hacia los gringos. A diferencia de ellos, yo había creado un círculo de amigos muy cercanos de todas las nacionalidades entre ellas gringos. Inclusive me estaba yendo muy bien con el sexo opuesto y en esa habitación ubicada en la 225 de la Calle Broadway, eran muy pocas las noches que no dormía acompañado de una agradable y cariñosa gringa local. Físicamente mis amigos latinos y yo éramos muy similares, pero creo que la discriminación de ellos empezaba en su cabeza y seguramente se volvía real debido a las mismas vibras y energías que emanaban en sus interacciones (aparte de cualquier racista que tal vez, SI podía existir). En otras palabras, la discriminación que tanto odiaban, empezaba en ellos mismos. Estoy de acuerdo cómo en las redes sociales se está intentando crear consciencia luego del caso de homicidio a un negro por un policía, sucedido en los Estados Unidos hace pocos días. Me parece bien hablar del tema y no seguir siendo cómplices de esto con nuestro silencio. El movimiento Black lives matter (La vida de los negros importa) tiene sentido. Pero, así como veo gente tratando de generar consciencia también veo mucha gente simplemente aprovechando en descargar todo el odio que tienen en sus corazones en una causa racista y olvidando que el odio solo puede ser vencido por el amor. Además, yo iría un poco más allá y crearía un movimiento al que llamaría: ALL LIVING BEINGS MATTER, (Todos los seres sintientes importan). Y recordaría que todos somos a la final uno solo; seres con alma interconectados, que sentimos y estamos buscando ser felices. Independiente de nuestra raza, nacionalidad, estatus social o inclusive especie. Créame señor lector que igual me causa entre gracia y pena hablar de racismo en Ecuador. Como si nosotros fuéramos unos "Vikingos nórdicos", cuando en realidad tenemos más cara de Tupac Yupanqui que mandados a hacer. Si nos quitáramos las ropitas americanas Nikes, Adidas y todas esas mierditas, nos pusiéramos tapa rabos y plumas; estaríamos perfectos para una buena película de Bonanza.
Y bueno pena, porque por motivos de un caso más de racismo y brutalidad policial en los Estados Unidos, he aprovechado en escribir sobre nuestras propias falencias y aun en el 2020 considere necesario hablar del racismo que se vive a diario en el Ecuador.
Nota: Adjunto un vídeo, de una prueba social llamada "The doll test" La cual ha sido realizada a diferentes minorías a una edad temprana, para ver que tan perceptibles somos a los conceptos raciales desde niños. https://www.youtube.com/watch?v=SYdiIupTEA0





Cómo sociedad estamos tan mal que desde el colegio utilizamos el color “piel” para pintar a los seres humanos, por eso debemos comenzar por nosotros mismos para aportar con un grano de arena. Excelente post👍🏻